sábado, 26 de abril de 2008

¨*DiDáCtIcA CrEaTiVa*¨

¿Qué significa para ti enseñar didácticamente?


Antes de responder a esta importante interrogante es esencial hacer una aproximación al concepto de didáctica.
En este contexto, la Didáctica se define como la disciplina científica y pedagógica que tiene como finalidad el estudio de los procesos y elementos existentes en el aprendizaje. Por lo tanto es la parte de la pedagogía que se ocupa de los sistemas y métodos prácticos de enseñanza destinados a plasmar en la realidad las directrices de las teorías pedagógicas.
Asociado a esto contamos también con la definición que nos entrega Escudero
[1] al relacionar la didáctica con el área metodológica, centrada en los procesos instructivos de enseñanza y aprendizaje en el aula.
Cabe destacar que la didáctica pasa a ser el curriculum llevado a la práctica, es decir, los métodos y la forma de enseñanza en la cual el profesor lleva a la práctica o pone en práctica el curriculum. Es por ello que en éste proceso se incluyen el profesor, los alumnos, el contexto de aprendizaje y el curriculum.

Ahora que sabemos a que corresponde,
¿qué es enseñar didácticamente?

Creo que lo primordial es que el profesor tenga claro que cada alumno aprende de distintas maneras y que tienen distintas percepciones sobre la realidad, por eso es labor del docente poner en práctica distintas metodologías o técnicas de aprendizaje que se adecuen a los diferentes estudiantes y contextos dados dentro de la sala de clases, llevando a cabo el estilo creativo del docente.

Uno de los métodos más comunes y tradicionalistas dentro de la educación chilena se basa en las clases expositivas, herramienta que facilita el trabajo del docente debido a que este sólo trasmite su conocimiento, pero que dificulta el aprendizaje del estudiante, ya que a través de ésta no se da una interacción profesor-alumno, estos últimos solo tienen que memorizar contenidos que muchas veces no son de su interés. Lo que conlleva a la desmotivación de estos por aprender e incita a la indisciplina.
A pesar de todo esto, las clases expositivas no son una mala herramienta para llevar a la práctica el aprendizaje, el punto está en cómo la llevamos a la práctica, siendo esencial captar la atención y participación de los alumnos. Generalmente en este tipo de clases el profesor habla todo el rato y a veces ocupa el pizarrón para anotar algunas cosas importantes, pero también se pueden utilizar herramientas tecnológicas (como power point, data, documentales, etc.) que motiven a los estudiantes a interesarse por los contenidos que están viendo y que se favorezcan instancias donde estos pueden expresar sus puntos de vista acerca del tema.

Otro de los métodos es considerar al alumno como propio constructor de su conocimiento, en donde se lleve a cabo la interacción entre este y el profesor, generando instancias de debate en el aula sobre distintos temas para incentivar la participación del estudiante en el proceso educativo. En éste método también el docente tiene un rol mas activo ya que debe favorecen los momentos de participación de los estudiantes, llevar a cabo una metodología creativa e intentar un pensamiento reflexivo y crítico entre los educandos.

Por lo tanto, enseñar didácticamente no es solo llevar a cabo un tipo de método determinado como los que aquí se han planteado, sino combinar ambos procedimientos para así hacer más fácil y entretenida la labor educativa. Nosotros como futuros profesores somos los encargados de llevar el curriculum a la práctica, por lo que depende de nosotros generar el interés de nuestros alumnos en la enseñanza y aprendizaje.





[1] ESCUDERO, Juan. “Desarrollo e innovación del Curriculum”. Editorial Síntesis. España. 2007.

martes, 15 de abril de 2008

¿Cómo promover un ambiente adecuado para el aprendizaje?


Como se ha planteado muchas veces, el profesor debe llevar a cabo en el aula un sin fin de tareas o estrategias educativas que le permitan tener un buen desempeño en la práctica. Es por ello que, desde este punto de vista, es fundamental que en la sala de clases se produzca un clima favorable para el aprendizaje de los alumnos. Dicho de otra de manera ¿aprenderán los alumnos si en el aula están todos desordenados, conversando y el profesor no está pendiente de ello?
Bueno, por ello es que lo fundamental para promover un ambiente adecuado es potenciar el grupo-clase. Es decir, que el profesor sea capaz de entablar una relación con los estudiantes más humana, de cercanía, viéndolos como personas, no sólo tomar una perspectiva tecnicista y ver al alumno como un objeto que acumula conocimientos, sino teniendo en cuenta que estos también tienen ideas, pensamientos, habilidades, destrezas, etc., que es necesario potenciar.
Y es en relación a este tema que la autora María Teresa Gómez y otras
[1] proponen dos principales vías para facilitar una relación distendida, abierta y dinámica entre profesor y alumnos:

a) Facilitar siempre comunicaciones no académicas: Esto va orientado a propiciar instancias en la clase donde en momentos puntuales los alumnos puedan dialogar sobre sus problemas e intereses propios. Pero no restándole tiempo a las materias que tienen que ser vistas en clases, sino dejando tiempo al final de ésta para que se lleve a cabo ésta interacción.

b) Paliar la imposición de contenidos, objetivos y estructura del curso: Planificando con los propios estudiantes la extensión, el interés y la metodología de toda la tarea académica. Así, estos también se hacen partícipes del proceso educativo y logran asumir sus propias metas del aprendizaje.

Con éstas dos técnicas, el alumno se va volviendo cada vez más participativo y auto constructor de su aprendizaje, por lo que se va propiciando la motivación de éste por aprender. Sobre todo si se cambian las estructuras de las clases, por ejemplo, reunir a los alumnos en un círculo donde se propicie la interacción, conversación y el debate sobre un determinado tema, dejar que los alumnos expresen sus opiniones libremente y no burlarse de ellos si no tienen la razón, planear límites o normas tanto para los estudiantes como para el profesor, dejando ver que ambos se encuentran en igualdad de condiciones, traspasar los contenidos de forma didáctica, resolver problemas como grupo curso a través de reuniones y sobre todo, también involucrar a los estudiantes en la toma de decisiones.
Creo que estos aspectos son esenciales para que en el aula se forme un clima de compañerismo y de interacción entre el profesor y los alumnos, que propicien una apta relación y también un buen aprendizaje.

[1] Gómez, María Teresa y otras. Propuestas de Intervención en el Aula. 4° edición. Ed. Narcea S.A. Madrid. 1997.

sábado, 5 de abril de 2008

¿Qué significa la disciplina dentro del aula?, ¿Es esto un medio de control social?



Preocuparse de la disciplina de los estudiantes en la sala de clases, es otra de las tantas tareas que el profesor debe llevar a cabo, y con mayor razón, sabiendo que si ésta no se hace correctamente perjudica el grato ambiente en el aula.
Pero esta labor no es muy sencilla, por lo que influye directamente la forma de actuar del profesor o de resolver problemas. Además tenemos claro que mientras más avanza la sociedad, también se va dando un cambio en el comportamiento de las personas, por lo que no debemos comparar a los alumnos de hace algunos años, con los que están insertos hoy en día en el sistema educativo.

Pero, ¿Qué es disciplina?, ¿es mantener constantemente a los alumnos quietos sin expresar nada? , no lo creo. Para mí la disciplina es que el alumno logre mantener un comportamiento adecuado respetando al profesor y a sus compañeros de aula. Sin embargo, esto no significa que los estudiantes tengan que estar siempre quietos o callados sin tener ninguna participación en la clase, sino más bien que los alumnos tengan instancias de participación respetando a sus compañeros y a su profesor, y por supuesto sin hacer un gran alboroto en el aula. Es decir, la disciplina es la forma de mantener un clima apropiado dentro del aula, de sana convivencia.

Es por ello que el profesor debe tener la capacidad, en una primera instancia, de imponer a los alumnos normas o reglas de conductas, para que estos se adecuen a la forma de actuar del profesor y también para que tengan claro los limites establecidos por éste. Pero en una segunda instancia, el profesor también debe hacer respetar estos límites coherentemente.
Así, como lo plantea Nancy Castro y otros
[1], “la acción del profesor en el aula es de aceptación de los alumnos, creando un lazo entre estos y el profesor, la confianza en los estudiantes que implica permitirles tomar decisiones, darles tiempo, etc., y de generar un ambiente que pone límites y directrices de acción, creando así las bases sobre las cuales nuestros alumnos podrán asentar sus personalidades y construir su formas de desear, pensar, sentir y actuar.”
Entonces, en este aspecto, la principal labor del profesor es mantener un clima apropiado dentro del aula, que facilite la comunicación y el trabajo entre profesor y alumnos, por ello, éste debe también ayudar a los estudiantes a tomar conciencia de la necesidad de normas y sanciones que le permitan tener una convivencia grata en el ámbito escolar y en el ámbito social.

Pero, al tener en cuenta este último punto, ¿se vuelve la disciplina un medio de control social?....yo creo que la respuesta es sí, ya que es necesario, por medio de la educación, adecuar al individuo a la vida en sociedad en la cual se deben respetar constantemente reglas y a los demás individuos. Pero tú puedes sacar tus propias conclusiones al respecto…

[1] Castro, Nancy y otros. Curriculum y Evaluación Educacional: Aportes teóricos y prácticos para el quehacer docente en el aula. ED. U. del Bío-Bío.2006.